IA: una herramienta complementaria
Actualizado: 10 jul 2024

Por López Nélida
La IA, Inteligencia artificial, ha demostrado ser un fenómeno con gran influencia en el sector empresarial, laboral y educacional. Teniendo un impacto colosal a principios de 2023, unos de los IA más conocido, ChatGPT, nos hace cuestionarnos el nuevo paradigma que surge alrededor de estas tecnologías, y si las sociedades están capacitadas para los nuevos desafíos que surgirán en torno a esta relación sociedad-máquina.
Me he encargado de identificar las ventajas y desventajas del IA en un contexto laboral, educacional y social.
Es indudable que el IA posee múltiples aspectos positivos que ofrecen a la sociedad la posibilidad de acelerar y facilitar determinados procesos.
En un sector empresarial y/o laboral:
1. Automatización: la repetición mecánica de movimientos o acciones concretas. El IA podría encargarse de este proceso y reducir el nivel de error humano.
2. Prevenir errores de seguridad: El IA podría encargarse de detectar y frenar posibles fraudes.
3. Agilizar la toma de decisiones: El IA proporcionaría la mejor alternativa tras un análisis previo.
4. Potenciar la creatividad: El IA ofrece múltiples herramientas que permitirán al trabajador ser más creativo.
Entre muchos otros, el IA también es empleado en áreas más cotidianas como en la educación por estudiantes, e incluso en el día a día por personas que la utilizan para crear arte.
Pero, así como el IA abre un paraguas con nuevas oportunidades y herramientas, crece una incertidumbre y un rechazo que rodea estas tecnologías.
La automatización de las IA compromete a aquellos trabajos rutinarios y repetitivos como candidatos para su suplantación, poniendo en peligro varios puestos de trabajos. Trabajadores de distintos rubros artísticos, creativos, operarios de fábricas, redactores, tractores, entre otros empiezan a mirar con desasosiego el futuro laboral.
Se comienza a debatir la vulneración de derechos en los datos utilizados en la IA, sobre todo los derechos de las imágenes generadas por IA que son un calco a ilustraciones realizadas por artistas de carne y hueso. No existe una creatividad como tal, sino un cumulo de datos robados de otros, encargados de copiar y repetir. Un ejemplo de esto podrían ser los recientes reclamos de los artistas debido a la nueva política de Instagram y Facebook, donde explicitan el robo de datos de cualquier ilustración vigente en su plataforma.
Y a vulneración de derechos no solo afecta al sector creativo y artístico de la sociedad, si no al educativo. Como ya lo he planteado, muchos estudiantes utilizan el IA en la resolución de trabajos y tareas, sin tener en cuenta la recopilación de datos y el posible robo realizado hacia el trabajo de otra persona.
Además del robo de derechos, el sector educativo se enfrenta a un desenfrenado volumen de estudiantes utilizando en IA como un todo, sin dejar un espacio al raciocinio, la comprensión y la adquisición de conocimientos.
Sin duda el IA es una herramienta extraordinaria que permite la resolución rápida y fácil de determinados procesos, reduciendo el peso de ciertas tareas y otorgando resultados más concretos y simples. Pero hay que pensar al IA como lo que es, una herramienta complementaria, algo que beneficiara el futuro de sociedad. Que con la debida regulación, moderación y principios éticos podría ayudar al desarrollo de miles de personas. Y no como el centro de nuestro eje.
Cred. de la imagen a Freepik




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